PANELES RADIANTES
Existen dos modelos de paneles radiales ECOSUN, el panel radiante de Baja Temperatura y el panel radiante de Alta Temperatura. Ambos tipos de paneles están constituidos, básicamente, por una caja de acero lisa y estrecha en cuyo interior se dispone una o varias láminas calefactores o segmentos de perfil de aluminio –según modelo-, y una serie de materiales altamente generadores de calor radiante.
Los paneles ECOSUN están diseñados y construidos para una rápida y sencilla fijación a los techos, en sus distintas variantes: directamente fijado al techo, suspendidos de éste, e incluso se adaptan a la fijación en techos suspendidos.
El panel radiante ECOSUN aúna todas las ventajas y beneficios de la calefacción radiante. Por citar algunos:
Originan un alto confort ya que genera una temperatura confortable sin que intervenga gradiente térmico alguno.
Suponen un importante ahorro de energía, ya que para generar calor radiante se necesita una potencia energética sensiblemente inferior a la que se necesita para la
Calefacción convencional.
Son silenciosos, no emiten ni generan ningún tipo de ruido.
Se elimina la posibilidad de molestas condensaciones superficiales, ya que la humedad del aire apenas si sufre variaciones.
No se pierde calor a través de las superficies de cristal.
No requieren mantenimiento.
Son saludables, no consumen oxigeno, no produce humos o gases contaminantes, el calor irradiado apenas si genera corriente de aire ni de polvo, eliminando de esta forma molestias a aquellos que padecen de alergias, asma, etc.
Y por último son estéticos, no se ven los aparatos ni restan espacio decorativo alguno en el habitáculo
El objetivo de nuestras placas radiantes es la de ser una fuente de calor radiante, es la de hacer un ambiente confortable. Para lograrlo el panel radiante consigue una completa uniformidad de la temperatura que nos rodea, alcanzando un equilibrio térmico basado en la eliminación del calor que nosotros mismos generamos y la uniformidad de la temperatura de la estancia en la que nos encontramos.
La forma más sencilla de exponer este principio, es utilizar la comparación con los métodos tradicionales de calefacción: En el caso de la calefacción convencional, el calor afecta a volúmenes, no a superficies. Esto es, se calienta el aire de la sala. Este aire caliente se distribuye y acaba calentando los objetos y a las personas…, con un elevado costo energético. El panel radiante, por el contrario, genera calor que afecta a las superficies (bien objetos, bien personas). El mencionado calor generado es absorbido por los objetos y por las personas, los cuales eliminan de forma natural el calor sobrante, el cual pasa al aire por convección.
Su campo de utilización es amplio: de menor a mayor superficie podemos poner los siguentes ejemplos: templar los bancos en las iglesias, en los escritorios de oficinas, en viviendas y locales comerciales, en edificios industriales y agrícolas, invernaderos, criaderos, etc.